Abarca el estudio del cuerpo humano, preservando el estado de salud de la persona, familia y comunidad a través de la promoción, prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de manera holística, respetando su cosmovisión, donde se logre el aprendizaje mediante el saber, saber ser y saber hacer incluyendo la medicina tradicional.
Formación del Estudiante de Medicina:
El programa académico se diseña para que el estudiante adquiera competencias integrales mediante un modelo pedagógico centrado en el saber, el saber ser y el saber hacer. Este modelo se orienta hacia el aprendizaje significativo, la reflexión crítica y la acción transformadora, preparando médicos capaces de abordar la salud desde una perspectiva holística e intercultural.
El Saber:
Los estudiantes adquieren conocimientos sólidos sobre el cuerpo humano, las ciencias básicas y clínicas, y los determinantes sociales de la salud. Además, se fomenta el estudio de los sistemas de salud convencionales e interculturales, destacando la importancia de la medicina tradicional y su integración en la atención médica.
El Saber Ser:
La formación se enfoca en desarrollar valores éticos, sensibilidad cultural y compromiso comunitario. Los futuros médicos aprenden a respetar y valorar las diversas cosmovisiones de las comunidades con las que trabajan, fomentando la empatía, el respeto y la comunicación intercultural.
El Saber Hacer:
A través de prácticas comunitarias, clínicas y de laboratorio, los estudiantes desarrollan habilidades prácticas en promoción, prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación. Estas actividades se llevan a cabo en estrecha colaboración con las comunidades, promoviendo un aprendizaje contextualizado y pertinente.